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Análisis
del estado de salud de la población española en el periodo 1987-2003 Palabras clave (máx. 3) Encuestas de salud, dependencia, envejecimiento Beca Fundación Pfizer Objetivos: Describir el estado de salud de las personas mayores de 50 años en términos de dependencia, salud autopercibida y enfermedades crónicas en el año 2003, y la evolución de estos parámetros desde el año 1987. Métodos: Se analizaron descriptivamente las Encuestas Nacionales de Salud de los años 1987 a 2003, encuestas de corte transversal realizadas a personas no institucionalizadas de 50 y más años. Se calcularon las tasas estratificadas por sexo y grupo de edad quinquenal. Se definió la dependencia como la incapacidad de realizar sin ayuda externa las actividades de la vida diaria. La salud percibida se agrupó como muy buena o buena, frente a regular, mala o muy mala. Resultados: En el año 2003, el 30.5% de los españoles de 50 y más años manifestaban estar en situación de dependencia, y un 47,1% consideraban su estado de salud bueno o muy bueno. A partir de los 65 años el porcentaje de salud regular o mala es superior al porcentaje de buena salud. Se observaron diferencias relevantes por género en el estado de salud: los hombres presentaban más prevalencia de buena o muy buena salud percibida que las mujeres (53.9% vs 41.5%, odds ratio=1.6), así como tasas inferiores de dependencia (23.7% vs 35.6%), y enfermedades crónicas como hipertensión (28.1% vs 36.0%), colesterol elevado (17.9% vs 23.1%) y diabetes (13.2% vs 13.8%). Por el contrario, la prevalencia de asma (10.9% vs 7.7%), problemas del corazón (14.4% vs 13.2%) y úlceras de estómago (4.9% vs 4.0%) era superior en los hombres. En los años previos a 2003, se observó una disminución de las tasas de dependencia para ambos sexos y grupos de edad, mientras que la buena salud percibida se mantuvo estable. El crecimiento de la población, especialmente en las edades más avanzadas, implica que los números absolutos de personas en dependencia aumentan, a pesar de que la prevalencia disminuye. Asimismo, aumentaron las tasas de prevalencia por sexo y edad de hipertensión, colesterol, problemas de corazón y diabetes, y disminuyeron las tasas de prevalencia de asma y úlceras de estomago. Este incremento en la prevalencia de enfermedad crónica se acompañó de un aumento en el consumo sanitario (medicamentos, visitas al médico, ingresos hospitalarios y visitas a urgencias). Conclusiones: Las mejoras en salud y condiciones de vida en el periodo estudiado se traducen en menor dependencia, a pesar de que la prevalencia de enfermedades crónicas aumenta. Las mejoras en supervivencia se traducen en mayor tiempo vivido con enfermedades crónicas pero sin dependencia. Las diferencias entre sexos de las variables de salud no se eliminan durante el periodo considerado.
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